el amor está en el aire

REBIRTHING. ESPECIAL EMBARAZADAS

Escrito por respira 04-01-2009 en General. Comentarios (3)

 

Me gustaría compartir esta información. Es el conocimiento de algo tan importante como nuestra propia vida.

 

El rebirthing es una técnica meditativa que se apoya en el poder de la respiración y en la toma de conciencia de cómo fue nuestra llegada al mundo.

Al nacer ya tenemos nueve meses de vida. Meses en los cuales ocurren los cambios más profundos que jamás hayamos vivido y que dan soporte a nuestra existencia física y emocional. En el útero, nuestro primer hogar, se fundamenta nuestra identidad.

 

El tiempo transcurrido en el útero, el nacimiento y la primera infancia son de una influencia vital en nuestra vida. Los grandes progresos en el área de la psicofisiología pre y perinatal nos animan a comprender que estos acontecimientos de intensa transformación, pueden estar afectando nuestra vida presente.

 

La manera en la que entramos en el mundo desempeña un papel crucial en nuestra manera de vivir en él.

 

Desde luego, no podemos cambiar la configuración que ha tenido lugar, pero podemos aprender a través de la experiencia. Y, sobre todo, podemos responsabilizarnos y volvernos generosos, amorosos y disciplinados con las nuevas vidas que traemos al mundo como padres, familia y equipos médicos. De esta acción depende que podamos darles un futuro luminoso, esto no depende de los políticos. Cada uno con su vida, va llevando la luz y poniendo en orden sus asuntos. El sólo hecho de verlos realmente pone inicio a una acción sanadora. Una vez “desocupados” de nosotros mismos, podremos entregarnos por entero a darles la bienvenida a estos seres benditos e inocentes.

 

La crianza comienza antes de la gestación. El cuidado de tu bebé empieza antes de concebirlo ya que las cosas suceden tan rápidas y definitivas en el primer y segundo mes  de vida intrauterina, que muchos ni siquiera saben que están embarazados en ese mismo momento. (Todavía hay hombres que no saben que ellos también se embarazan!)

 

El rebirthing posibilita esta toma de conciencia sobre las circunstancias que rodearon nuestro origen.

 

 

 Es de una importancia profunda para todos en general y para las embarazadas en particular conocer su realidad interna. En este tiempo, lo ideal es que nuestra energía esté completamente con el bebé y no reprimiendo procesos dolorosos, con el gasto de energía que esto conlleva y, por otro lado, las memorias almacenadas relacionadas con el trauma del nacimiento se activan muy fácilmente.

 

En el momento del parto, todos los traumas natales de los presentes (la madre, el padre, el equipo médico) se activan. Algo en ellos recuerda y se despierta. En esta situación emocionalmente tensa, la respiración se ve afectada.

 

El nacimiento deja su marca. De la vivencia de esta experiencia para el bebé, depende su actitud y el gusto que tendrá para él la existencia.

 

Nacimiento y sufrimiento están inconscientemente unidos. La cicatriz emocional puede quedar como base de miedos irracionales en la vida. Lo que nos engaña es que nadie recuerda el nacimiento. Pero éste está en la memoria de cada uno. La experiencia ha sido tan dolorosa que se encuentra, rechazada, en el inconsciente, donde constantemente tiende a surgir.

 

Frédérick Leboyer, famoso obstetra francés y precursor del parto sin violencia, apunta que no es con nuestro cerebro con que uno recuerda, sino con la espalda. Ahí están nuestras penas y tristezas.

 

Nacimiento y respiración, así el bebé comienza el camino de su independencia, de su libertad.

 

Como esta primera respiración a menudo se realiza con pánico y dolor, el mecanismo respiratorio se queda dañado. Aprendiendo a respirar, reestablecemos este mecanismo y la experiencia de la respiración se vuelve profunda, libre y segura y esto incide directamente en la calidad de vida.

 

Apenas uno vuelve a confiar en la seguridad de poder sentir en lugar de pensar, todo se pone en su sitio.

 

Un corazón en paz, silencio, respiración y amor.

 

Respirando, entramos en otro ritmo, se expande nuestro campo de conciencia y tenemos acceso a otra dimensión de vida.

 

La respiración nos concierne a todos.

 

 

 

                                                                                                                          

LA RESPIRACIÓN

Escrito por respira 04-01-2009 en General. Comentarios (20)

 

La respiración es el motor de nuestra vida, el alimento de todas las células de nuestro cuerpo. Para sacarle el máximo partido, debemos aprender a escucharla y reconocer los bloqueos a los que podamos estar sometiéndola. No sólo nos permite seguir vivos, sino que se revela como una garantía de salud física y mental. La respiración es la más accesible y fácilmente renovable fuente de energía con la que cuenta un ser humano.

 

Vivimos, y eso nos hace pensar muchas veces que el tema de la respiración está resuelto; pero la diferencia entre respirar bien o mal no supone una diferencia entre la vida y la muerte, sino entre la salud o la falta de ella.

 

La vida extrauterina comienza con la inhalación del recién nacido y acaba con la exhalación del último momento. Si comparamos el oxígeno con otros elementos indispensables para la vida, observamos que una persona podría mantenerse con vida sin beber agua o cualquier otro líquido varios días y se pueden pasar varias semanas sin comer alimentos sólidos y hasta sin dormir. Pero sin oxígeno no podríamos sobrevivir más allá de algunos minutos.

 

La importancia de respirar bien va más allá y lo engloba todo, cada acto de nuestras vidas. Corrigiendo nuestra actitud ante la vida podremos aprender a respirar mejor. O, lo que es lo mismo, a vivir mejor. Cada uno de los actos humanos viene acompañado del acto de respirar, y una respiración bloqueada e incompleta genera actos bloqueados e incompletos y, lo que es peor, interfiere en nuestra salud.

 

Una correcta respiración puede curar enfermedades derivadas del stress, la depresión o la fatiga y es la principal herramienta que tenemos para relajar nuestro cuerpo y nuestra mente, siendo capaz incluso de controlar la sensación de dolor.

 

Al respirar, nuestro cuerpo absorbe el oxígeno que necesita para vivir y se libera del dióxido de carbono que no cumple ya función alguna. Al inhalar aire, la sangre absorbe el oxígeno y recorre todo el organismo para abastecer a las células que lo necesitan para que puedan producir energía gracias a la combustión de ese oxígeno. El dióxido de carbono es el producto sobrante de ese proceso.

 

Existen dos tipos de respiración: la respiración externa o pulmonar, que determina el intercambio gaseoso entre el aire y la sangre; y la respiración interna (también llamada celular o de los tejidos), que consiste en el intercambio de gases entre la sangre y las células. Hablaremos de la respiración externa o pulmonar, aquella sobre la cual podemos incidir voluntariamente para lograr mejores resultados en nuestra salud.

 

Según los músculos que actúen en la respiración, distinguimos entre respiración torácica y diafragmática. No debemos considerar estas formas respiratorias de manera aislada, ya que  en la respiración natural los movimientos de tórax y abdomen se complementan para dar lugar a la respiración completa o profunda.

 

Una adecuada respiración cumple dos funciones principales: aportar más oxígeno a la sangre, y por consiguiente al cerebro, y hace fluir el prana o energía vital, con lo que se llegará a relajar la mente. La más importante fuente de autoconocimiento reside en la respiración, que posibilita un poderoso estado mental de meditación. Sólo observándola conseguirás que el ritmo de la respiración induzca a un estado de relajación emocional. Cuando los pensamientos retornan a nuestra mente, con ellos vuelven las emociones que alteran nuestro estado; es entonces cuando debemos volver nuestra atención a la observación de la respiración.

 

En esto reside el tomar conciencia de la respiración. El cuerpo y la mente relajados. Sólo fluye y se mueve la respiración. La respiración es un recurso para mantener centrada la mente evitando que se disperse en pensamientos fuera del aquí y ahora.

 

Un aporte correcto de oxígeno colabora en la prevención de numerosas enfermedades y retrasa el envejecimiento. El oxígeno regula todas las actividades del cuerpo humano, desde las funciones cerebrales hasta la digestión, pasando por la capacidad de pensar y de sentir. El pulmón toma el oxígeno del aire y lo envía a la sangre gracias a los hematíes o glóbulos rojos, que lo transportan por todo el torrente circulatorio, desde el cual alcanza las células más recónditas del organismo. Como consecuencia de un menor aporte de oxígeno en las células, éstas envejecen más deprisa, lo que favorece la degeneración de los vasos sanguíneos, quita elasticidad al tejido conjuntivo o disminuye la capacidad del sistema inmunitario. El cerebro nota esto y protesta con insomnio, pérdida de memoria, de concentración y cansancio.

 

El sistema respiratorio está formado por las vías respiratorias altas y bajas, los pulmones, los músculos respiratorios, los músculos auxiliares y un centro respiratorio. Las vías respiratorias superiores (fosas nasales, cavidad bucal y faringe) comunican con las vías respiratorias inferiores (la tráquea, los bronquios y los pulmones).

 

 

Los pulmones ocupan casi toda la cavidad torácica, sobrepasando las clavículas por la parte superior y parapetados por el esternón, por delante, y las costillas a los lados. En su base se apoya el diafragma, el principal músculo respiratorio. Otros músculos respiratorios son los intercostales externos, a los que se añaden los músculos intercostales internos, que sólo se ponen en funcionamiento cuando se intensifica la respiración. El centro respiratorio está situado en la médula espinal y en el bulbo raquídeo, y se encarga de regular los movimientos respiratorios de forma automática, incluso cuando dormimos o nos encontramos bajo los efectos de la anestesia.

 

La respiración actúa sola, no hay nada que controlar. El cuerpo y la mente trabajan constantemente desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Cuando uno se relaja, la respiración se regulariza natural y armónicamente.

 

La respiración da paso a la transformación de nuestro ser a todo nivel y, a través del rebirthing, con su práctica consciente y conectada podemos llegar a los misterios más profundos de nuestra existencia.

 

“Cuando el aliento se calma, también se calma la mente”